Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz, y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
V. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte.
R. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario