Breve homilia del domingo XXII del tiempo ordinario. La seducción de la Palabra y el fuego en los huesos
La seducción de la Palabra y el fuego en los huesos El pasaje de Jeremías 20, 7-9 nos sitúa en uno de los momentos más intensos y dramáticos de toda la Sagrada Escritura: las «confesiones» del profeta. Jeremías expone con absoluta honestidad la crisis interior de quien se siente abrumado por la misión que Dios le ha encomendado. En este texto destacan tres momentos fundamentales: «Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir»: Jeremías expresa que el callar o apartarse de Dios no fue una opción. La vocación divina no es una imposición violenta, sino un encuentro de amor tan fuerte que transforma la voluntad, aun cuando el camino sea difícil. · El peso del rechazo y el reproche: Anunciar la verdad de Dios le cuesta al profeta la burla, la incomprensión y la persecución de su propio pueblo. Proclamar la Palabra a menudo choca con la comodidad y las injusticias del mundo. · ...