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Oración por los pobres y desamparados

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Dios de todo poder y misericordia, recordamos en tu presencia a los pobres y desamparados, a quienes nos es fácil olvidar: los indigentes y los que carecen de hogar, los ancianos y los enfermos, y los que no tienen quien cuide de ellos. Ayúdanos a sanar a los quebrantados de cuerpo o espíritu, y a   convertir su tristeza en alegría. Concede esto, oh, Padre, por amor a tu Hijo, que por nosotros se hizo pobre, Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por qué usamos incienso en casa

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Por lo general, los creyentes queman incienso en casa dos veces al día, por la mañana y por la noche, como momentos de oración y de acción de gracias a Dios. Por la mañana, el incienso se quema para glorificar a Dios por una noche pacífica y para buscar Su bendición para el día que comienza. Por la noche, durante la oración, los creyentes agradecen por los acontecimientos del día y piden Su protección durante su descanso. De este modo, el uso del incienso en el hogar se acompaña de la oración, fomentando un espíritu de reverencia y atrayendo la gracia divina. Es costumbre que los creyentes quemen incienso antes de la oración, mientras leen súplicas o al hornear prósfora. Este acto sirve como un recordatorio de la presencia de Dios y del papel de los santos en nuestras vidas. Fuente: https://www.facebook.com/share/r/1JeurLFCk5/

Hombres, ángeles y demonios en la lucha por el conocimiento de Dios. San Evagrio Póntico

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Hombres, ángeles y demonios en la lucha por el conocimiento de Dios San Evagrio Póntico  De la naturaleza racional que existe «bajo el cielo» ( Ecle 1,13), una parte combate, otra parte acude en ayuda del que combate, y otra parte lucha contra el que combate, desatando y levantando contra él una fuerte batalla. Los que combaten son los hombres; los que lo ayudan, los ángeles de Dios; y los que se le oponen, los demonios malignos. Pero si [en los hombres] disminuye o desaparece el «conocimiento de Dios» ( Prov 17,2), [no es] por la gran fortaleza de los enemigos ni por la negligencia de los ayudantes, sino por la laxitud de los que combaten 1 .   Es i nsólito, para una sensibilidad moderna, reunir ángeles, hombres y demonios en una única «naturaleza racional» ( phýsis logiké ); nos es familiar, en cambio, la idea de que los demonios son ángeles caídos, y por ello de la misma «naturaleza» que los ángeles. Para Evagrio, ángel, hombre y demonio son tan ...