Oración de la tarde
PRECES Celebremos la gloria de Dios, quien, al llegar a su término en Pentecostés los cincuenta días de Pascua, llenó a los apóstoles del Espíritu Santo y, con ánimo gozoso y confiado, supliquémosle, diciendo: Envía tu Espíritu, Señor, y renueva el mundo. Tú que al principio creaste el cielo y la tierra y, al llegar el momento culminante, recapitulaste en Cristo todas las cosas, — por tu Espíritu renueva la faz de la tierra y conduce a los hombres a la salvación. Tú que soplaste un aliento de vida en el rostro de Adán, — envía tu Espíritu a la Iglesia, para que, vivificada y rejuvenecida, comunique tu vida al mundo. Ilumina a todos los hombres con la luz de tu Espíritu y disipa las tinieblas de nuestro mundo, — para que el odio se convierta en amor, el sufrimiento en gozo y la guerra en paz. Fecunda el mundo con tu Espíritu, agua viva que mana del costado de Cristo, — para que la tierra entera se vea libre de las espinas de todo mal. ...