Oración de la tarde
PRECES Glorifiquemos a Cristo, bendito por los siglos, y, pidiéndole que envíe el Espíritu Santo a los que ha redimido con su muerte y resurrección, digamos: Salva, Señor, a los que has redimido. Envía a la Iglesia el Espíritu de la unidad, — para que desaparezcan todas las disensiones, odios y divisiones. Tú que libraste a los hombres del dominio de Satanás, — libra también al mundo de los males que lo afligen. Tú que, dócil al Espíritu, diste cumplimiento a tu misión, — haz que los sacerdotes hallen en la oración la fuerza y la luz del Espíritu para ser fieles a su ministerio. Que tu Espíritu guíe a los gobernantes, — para que busquen y realicen el bien común. Tú que vives en la gloria del Padre, — acoge a los difuntos en tu reino. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdona...