Himno de la tarde
Himno de la tarde Tu poder multiplica la eficacia del hombre, y crece cada día, entre sus manos, la obra de tus manos. Nos señalaste un trozo de la viña y nos dijiste: «Venid y trabajad» Nos mostraste una mesa vacía y nos dijiste: «Llenadla de pan» Nos presentaste un campo de batalla y nos dijiste: «Construid la paz» Nos sacaste al desierto con el alba y nos dijiste: «Levantad la ciudad» Pusiste una herramienta en nuestras manos y nos dijiste: «Es tiempo de crear» Escucha a mediodía el rumor del trabajo con que el hombre se afana en tu heredad. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Cómo era en el principio ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén