Oración de la tarde
Oremos a Cristo, que resucitado de entre los muertos, destruyó la muerte y nos dio nueva vida, y digámosle: Tú que vives eternamente, escúchanos, Señor. Tú que eres la piedra desechada por los arquitectos, pero convertida en piedra angular, — conviértenos a nosotros en piedras vivas de tu Iglesia. Tú que eres el testigo fiel y veraz, el primogénito de entre los muertos, — haz que tu Iglesia dé siempre testimonio de ti ante el mundo. Tú que eres el único esposo de la Iglesia nacida de tu costado, — haz que todos nosotros seamos testigos de este misterio nupcial. Tú que eres el primero y el último, que estabas muerto y ahora vives por los siglos de los siglos, — concede a todos los bautizados perseverar fieles hasta la muerte, a fin de recibir la corona de la victoria. Tú que eres la lámpara que ilumina la ciudad santa de Dios, — alumbra con tu claridad a nuestros hermanos difuntos. Padre nuestro, que estás en ...