FILOCALIA: HUYE A LA FUENTE DE AYUDA. SAN JUAN EL ENANO
Otra arma contra las pasiones es huir de la fuente de la tentación mientras huimos a nuestra fuente de ayuda: Dios. San Juan el Enano contó una vez la siguiente historia para ilustrar este punto: En un pueblo vivía una mujer hermosa, una ramera que tenía muchos amantes. Un príncipe sugirió a esta mujer que la tomaría por esposa si ella prometería vivir honorable y fielmente en matrimonio. Ella se lo prometió, y el príncipe la llevó a su corte y se casó con ella. Al descubrir esto, sus antiguos amantes conspiraron para traerla de vuelta a sus viejas costumbres con ellos. No se atrevieron a enfrentarse al príncipe, sino que se reunieron detrás del palacio y empezaron a silbar. La mujer escuchó el silbido y lo reconoció. Rápidamente se tapó los oídos y se escondió en una habitación interior del palacio, cerrando la puerta detrás de ella, y así fue ...