LITURGIA DEL DOMINGO DE RAMOS DOMINGO 29 DE MARZO DE 2026

 


Misión San Basilio El Grande

Boletín Litúrgico 05.

 Domingo 29 de marzo de 2026


LITURGIA DEL DOMINGO DE RAMOS



RITOS INICIALES

 

Saludo Litúrgico

 

Ministro: El Señor esté con vosotros».

Pueblo: Y con tu espíritu.

 

COLECTA POR LA PUREZA

Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos conocidos y ningún secreto encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones con la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente celebremos tu Santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén

 

CONFESIÓN DE PECADO

Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén. }

Resumen de la ley

Ministro: Oíd lo que dice Jesucristo nuestro SEÑOR: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante; Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, tú mostraste a los hombres el ejemplo de humildad de nuestro Salvador, que se encarnó y murió en la cruz; concédenos recibir las enseñanzas de su Pasión, para poder participar un día de su gloriosa resurrección. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Lector:

No retiré mi rostro cuando me ultrajaban, pero sé muy bien que no seré defraudado

Lectura del libro de Isaías 50, 4-7

El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, Él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo. El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían. Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado.

Lector: Esta es la Palabra del Señor.

Pueblo: Demos Gracias a Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL

21, 8-9. 17-18a. 19-20.23-24

R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Los que me ven, se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo: “Confió en el Señor, que Él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto”. R/.

Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies. Yo puedo contar todos mis huesos. R/.

Se reparten entre sí mi ropa y sortean mi túnica. Pero Tú, Señor, no te quedes lejos; Tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme. R/.

Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos, te alabaré en medio de la asamblea: “Alábenlo, los que temen al Señor; glorifíquenlo, descendientes de Jacob; témanlo, descendientes de Israel”. R/.

SEGUNDA LECTURA

Se anonadó a sí mismo. Por eso, Dios lo exaltó

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 2, 6-11

Jesucristo, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.

Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: “Jesucristo es el Señor”.

Lector: Esta es la Palabra del SEÑOR.

Pueblo: Demos Gracias a Dios.

 

EVANGELIO

Ministro: Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 26, 3-5. 14—27, 66

Pueblo: Gloria a ti, oh SEÑOR

Ministro: El Evangelio del Señor,

Pueblo: Gloria a ti, oh Cristo.

 

CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,

En las palabras que siguen, hasta María Virgen, todos se inclinan.

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen,

padeció bajo el poder de Poncio Pilato,

fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,

al tercer día resucitó de entre los muertos,

subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo,

la santa Iglesia católica,

la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIONES DE LOS FIELES

 

Ministro:  Cuando hemos aclamado a Cristo como Rey manso y humilde, y lo hemos contemplado dando la vida por nosotros en la Cruz, oremos al Padre Dios, fuente de toda misericordia

R/ Atiende Señor y Rey nuestro estas suplicas

1. Oremos por esta Misión de San Basilio, para que siga con fe y esperanza los pasos de Jesús por el camino de la cruz, confiada en la victoria del amor, roguemos al Señor. 

2. Por nuestra patria y todas las naciones de la tierra, para que acojan a Cristo como príncipe de la Paz, y las decisiones de sus gobernantes busquen la justicia y la paz, roguemos al Señor. 

3. Por los que sufren, para que la victoria de Cristo sobre la muerte los llene de esperanza, y vivan en el consuelo que solo Dios puede dar, roguemos al Señor. 

4. Por todos nosotros, para que vivamos esta semana santa que estamos comenzando con un espíritu auténticamente cristiano, roguemos al Señor. 

Sacerdote: Padre santo, que en tu Hijo nos diste al Rey que viene a salvarnos, escucha nuestras súplicas y derrama sobre nosotros la alegría de su Espíritu, por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la Pasión de tu Hijo unigénito danos, Señor, tu perdón y aunque no lo merecen nuestras obras, haz que lo recibamos de tu misericordia por este único sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión Mt 26, 42

Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con tus sagrados dones, te pedimos, Padre, que, así como por la muerte de tu Hijo nos haces esperar lo que creemos, por su resurrección lleguemos a la gloria que anhelamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

LA FUERZA DE LA CRUZ

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque en la pasión salvadora de tu Hijo el universo aprende a proclamar tu grandeza y, por la fuerza de la cruz, el mundo es juzgado como reo y el Crucificado exaltado como juez poderoso. Por eso, ahora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos diciendo:

Santo, Santo, Santo...

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

 

Padre, dirige tu mirada sobre esta familia tuya, por la cual nuestro Señor Jesucristo no dudó en entregarse a las manos de los verdugos y sufrir el suplicio de la cruz. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.


 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Oración del Esposo por la Sexualidad de su Esposa

Oración de la tarde

Oración de la mañana

Oración de la Mañana