Orar con el Salmo 30, 2-6
Orar con el Salmo 30, 2-6
SÚPLICA CONFIADA Y ACCIÓN DE GRACIAS
Padre en tus manos encomiendo mi espíritu (Lc 23, 46)
A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí;
ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame:
sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu: Tú, el Dios leal, me librarás.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre
y por los siglos de los siglos. Amén.

Comentarios