Boletín Litúrgico 11. Domingo 3 de Mayo de 2026 DOMINGO DE LOS MINISTERIOS
RITOS INICIALES
Saludo Litúrgico
Ministro: En
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Pueblo: Amén
Ministro: La gracia y la paz de Dios, nuestro
Padre, y de Jesucristo, el Señor, esté con todos vosotros.
Pueblo: y con tu espíritu.
COLECTA POR LA PUREZA
El
Señor Jesús, que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, nos
llama ahora a la conversión. Reconozcamos, pues, que somos pecadores e invoquemos
con esperanza la misericordia de Dios.
CONFESIÓN DE PECADO
Yo confieso ante Dios
todopoderoso y
ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por
mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los
ángeles, a los santos y a vosotros), hermanos, que intercedan por mí ante Dios,
nuestro Señor.
Ministro: Dios
todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos
lleve a la vida eterna.
Pueblo: Amén.
Gloria
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que
ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te
alabamos,
te bendecimos, te
adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios
Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú
que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado
del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú
Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la Gloria de Dios Padre.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, realiza plenamente en
nosotros el misterio pascual para que, renacidos por el santo bautismo, con tu
ayuda demos fruto abundante y alcancemos la alegría de la vida eterna. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 6, 1-7
En aquellos días:
Como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a
murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la
distribución diaria de los alimentos.
Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: “No
es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocupamos de
servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete
hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les
encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicamos a la oración y al
ministerio de la Palabra”.
La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de
fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas
y a Nicolás, prosélito de Antioquía. Los presentaron a los Apóstoles, y éstos,
después de orar, les impusieron las manos.
Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos
aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.
Palabra de Dios
SALMO
RESPONSORIAL 32, 1-2. 4-5. 18-19
R/. Señor, que descienda tu amor sobre nosotros.
Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. Alaben al
Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.
Porque la palabra del Señor es recta y Él obra siempre con lealtad; Él
ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R/.
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan
en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el
tiempo de indigencia. R/.
Ustedes son una raza elegida, un sacerdocio real
Lectura de la primera carta del Apóstol san
Pedro 2, 4-10
Queridos hermanos:
Al acercarse al Señor, la piedra viva, rechazada por los hombres, pero
elegida y preciosa a los ojos de Dios, también ustedes, a manera de piedras
vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio
santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.
Porque dice la Escritura: “Yo pongo en Sión una piedra angular, elegida
y preciosa: el que deposita su confianza en ella, no será confundido”.
Por lo tanto, a ustedes, los que creen, les corresponde el honor. En cambio,
para los incrédulos, “la piedra que los constructores rechazaron ha llegado a
ser la piedra angular: piedra de tropiezo y roca de escándalo”. Ellos tropiezan
porque no creen en la Palabra: esa es la suerte que les está reservada.
Ustedes, en cambio, son «una raza elegida, un sacerdocio real, una
nación santa, un pueblo adquirido» para anunciar las maravillas de Aquél que
los llamó de las tinieblas a su admirable luz.
Ustedes, que antes no eran un pueblo, ahora son el Pueblo de Dios;
ustedes, que antes no habían obtenido misericordia, ahora la han alcanzado.
Palabra de Dios
ACLAMACIÓN AL
EVANGELIO Jn 14, 6 Aleluya. “Yo
soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el
Señor. Aleluya.
EVANGELIO
Yo soy el Camino, y la Verdad y la Vida
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según
san Juan 14, 1-12
Durante la última cena, Jesús dijo a sus discípulos:
“No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi
Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, ¿les habría dicho a ustedes que
voy a prepararles un lugar? Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar,
volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde Yo esté, estén
también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy”.
Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el
camino?”
Jesús le respondió:
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen
y lo han visto”.
Felipe le dijo: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”.
Jesús le respondió: “Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y
todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo
dices: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre
está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el
que hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí.
Créanlo, al menos, por las obras.
Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y
aún mayores, porque Yo me voy al Padre”.
Palabra del
Señor
ORACIÓN UNIVERSAL
Celebrante: Confiando en Jesús, el
Camino que nos conduce al Padre, presentemos al Señor nuestras necesidades y
las de todo el mundo, pidiendo su guía y amor:
1. Por la Iglesia, para que viva unida en la fe y
el servicio a los demás, que encuentre los caminos para resolver los desafíos
que los tiempos nos presentan, roguemos al Señor
2. Por los que tienen diversas responsabilidades en
la sociedad, para que, guiados por la verdad y la justicia, trabajen por el
bien de todos y promuevan la paz y la dignidad humana, roguemos al Señor.
3. Por quienes atraviesan momentos de temor,
incertidumbre o soledad, para que el Señor sea su refugio y consuelo, y les dé
la fuerza para confiar en su amor, roguemos al Señor
4. Por nuestras comunidades y por quienes han
fallecido, para que encuentren su lugar en la paz de Cristo y la fe en Cristo
nos brinde a todos consuelo y esperanza, roguemos al Señor.
Celebrante: Dios Padre, que nos has
dado a tu Hijo como Camino, Verdad y Vida, escucha nuestras súplicas y haz que,
guiados por Él, vivamos en su amor y testimonio. Por Jesucristo, nuestro Señor
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.
Dios nuestro, que por este santo sacrificio nos concedes participar de tu vida divina, te pedimos que, así como hemos conocido tu verdad, vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de
comunión Cf. Jn 15, 5
Dice el señor: Yo soy la vid, ustedes los
sarmientos, el que permanece en mí y yo en él, da mucho fruto. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Padre, ayuda con bondad a tu pueblo, que has
alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y
comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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