Oración de la Mañana
Invocación inicial
†
Se hace la señal de la cruz mientras se dice:
V. Señor, ábreme los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
PRECES
Oremos a Cristo, que nos ha manifestado la vida eterna, y digámosle confiados:
Que tu resurrección, Señor, nos haga crecer en gracia.
Pastor eterno, contempla con amor a tu pueblo, que se levanta ahora del descanso,
— y aliméntalo durante este día con el pan de tu palabra y tu eucaristía.
No permitas que el lobo o el pastor asalariado hagan estrago en nosotros,
— sino haznos escuchar siempre tu voz de buen pastor.
Tú que cooperas siempre con los pregoneros de tu Evangelio y confirmas su palabra con tu gracia,
— haz que durante este día proclamemos tu resurrección con nuestras palabras y con nuestra vida.
Sé tú mismo, Señor, nuestra alegría, la que nadie puede quitarnos
— y haz que, alejados de toda tristeza, fruto del pecado, tengamos hambre de poseer tu vida eterna.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
ORACIÓN
Mueve, Señor, nuestros corazones para que fructifiquen en buenas obras y, al tender siempre a lo mejor, concédenos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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