Señor, ayúdame a ser buena esposa. Comprendo que no tengo lo que es necesario para ser así si no tengo tu ayuda. Toma mi egoísmo, impaciencia e irritabilidad y tórnala en bondad, templanza y deseo de sobrellevar todas las cosas. Toma mis viejos hábitos emocionales, forma de pensar, reacciones automáticas, suposiciones rudas y postura de autoprotección y hazme paciente, bondadosa, buena, fiel, gentil y con dominio propio. Toma la dureza de mi corazón y rompe las paredes con tu ariete de relación. Dame un nuevo corazón y obra en mi tu amor, paz y gozo (Gál 5,22,23). Yo no puedo subir más alto de donde estoy en este momento. Solo tú puedes transformarme. Muéstrame dónde hay pecado en mi corazón, en especial relacionado con mi esposo. Confieso que a veces he sido poco amable, criticona, he estado enojada, resentida, he faltado el respeto, o no lo he perdonado. Ayúdame a poner a un lado cualquier herida, enojo o desencanto que pueda sentir y perdonarlo como tú lo haces, de for...
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