Oración de la Mañana
PRECES
Bendigamos a Cristo, el Señor, por quien podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu, y supliquémosle, diciendo:
Cristo, óyenos.
Envía a tu Espíritu, huésped deseado de las almas,
— y haz que nunca lo pongamos triste.
Tú que resucitaste de entre los muertos y estás a la derecha de Dios,
— intercede siempre a nuestro favor ante el Padre.
Haz que el Espíritu nos mantenga unidos a ti,
— para que ni la aflicción, ni la persecución, ni los peligros nos aparte nunca de tu amor.
Enséñanos a acogernos mutuamente,
— como tú nos acogiste para gloria de Dios.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
ORACIÓN
Que tu Espíritu, Señor, nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Comentarios