Oración de la tarde

 


Oremos a Cristo, que resucitado de entre los muertos, destruyó la muerte y nos dio nueva vida, y digámosle:

 
Tú que vives eternamente, escúchanos, Señor.
 
Tú que eres la piedra desechada por los arquitectos, pero convertida en piedra angular, 
— conviértenos a nosotros en piedras vivas de tu Iglesia.
 
Tú que eres el testigo fiel y veraz, el primogénito de entre los muertos, 
— haz que tu Iglesia dé siempre testimonio de ti ante el mundo.
 
Tú que eres el único esposo de la Iglesia nacida de tu costado, 
— haz que todos nosotros seamos testigos de este misterio nupcial.
 
Tú que eres el primero y el último, que estabas muerto y ahora vives por los siglos de los siglos, 
— concede a todos los bautizados perseverar fieles hasta la muerte, a fin de recibir la corona de la victoria.
 
Tú que eres la lámpara que ilumina la ciudad santa de Dios, 
— alumbra con tu claridad a nuestros hermanos difuntos.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad  en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 

ORACIÓN 

Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, y que los misterios que estamos recordando transformen nuestra vida y se manifiesten en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Oración del Esposo por la Sexualidad de su Esposa

TE DEUM LAUDAMUS Te alabamos, oh Dios.

Orar con el salmo 129 DESDE LO HONDO A TI GRITO, SEÑOR

Orar con el Salmo 30, 2-6