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Oración de la Vírgen

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Hijo, en el mundo son muchos los que me invocan y me rezan. Pero son pocos los que creen que también yo rezo continuamente. Porque yo sigo viviendo con los hombres, no estoy fuera de su historia. Yo no vivo en un nirvana feliz adonde no llega el dolor  de los hombres. Yo no soy la reina dichosa que ya sólo recibe incienso. Yo sigo viviendo mi pedazo de historia y mi tragedia  de madre universal. Los hombres siguen llamándome feliz,  pero yo sigo comprobando que ellos no lo son. Por eso necesito rezarte, necesito hablarte, necesito gritarte,  necesito empujarte para que adelantes la hora de la liberación. Y necesito que los hombres sepan lo que te digo a ti, mi hijo Dios y mi Dios hombre. Por eso quiero rezarte en voz alta, para que me escuchen todos: los que me invocan y los que me arrinconan. Se ha hablado demasiado de mi felicidad y de mis privilegios. Es hora de que los hombres conozcan mejor mi carga  de dolor. Que sepa...

San Francisco de Asís, El Hermano de Asís

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"Hoy día, en los libros sobre San Francisco, se tiende a pasar por alto su vida interior,dándosenos, en cambio, un amplio anecdotario concorde con la mentalidad actual. Frecuentemente se nos presenta un Francisco del gusto de hoy, contestatario, hippy, patrono de la ecología, sin preocuparse, en general, por desvelar su misterio personal. Para presentar a San Francisco el hombre de hoy no nos debiera preocupar tanto, me parece, si lo que Francisco fue o hizo es o no del gusto de nuestra época, cuáles de sus rasgos concuerdan con nuestras inquietudes. Por ese camino desenfocamos a San Francisco y traicionamos al hombre de hoy. Lo correcto y necesario es mirar a Francisco desde dentro de él mismo, incluyéndolo en su entorno vital, y así descubrir su misterio: y sin duda ese misterio será respuesta para hoy y para los siglos futuros." Ignacio Larrañaga. El Hermano de Asís. página 15 El Hermano de Asis Ignacio Larrañaga from Jhoani Rave Rivera

Oración del Juez

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Cristo, no es fácil para un juez rezarte a ti que dijiste: «No juzguéis y no seréis juzgados». No es fácil nuestra oración cuando somos conscientes, los jueces, de que sobre nuestra casta pesa la maldición de haber condenado a muerte al justo de la historia. Lo que no podremos olvidar son las palabras de Pedro, cuando afirma que será juzgado con justicia quien rechace juzgar a los demás con misericordia. Si esto vale para todos, vale de un modo especial para nosotros, jueces de profesión. Pero, ¿qué significa juzgar con justicia? Nuestro grave problema de conciencia, Señor, es que la sociedad ha identificado la justicia con el derecho. Juzgar con justicia no es aún juzgar con misericordia. Pero lo peor es que a nosotros se nos hace difícil incluso juzgar con justicia. Justicia significa que a cada uno se le dé lo que le corresponde. Pero, con frecuencia, justicia significa dar la razón al más fuerte, al que mejor defiende el sistema, al amigo ...

La Resurrección de Cristo Nuestra Resurrección en la Muerte

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Pablo llamaba al hombre resucitado cuerpo-espiritual. Con ello se refería al hombre entero alma-cuerpo, pero totalmente realizado y lleno de Dios. ¿Cómo llamaríamos nosotros al hombre resucitado? Empleando una categoría de la antropología basada en el principio esperanza, quizás pudiésemos hablar de «homo revelatus». Con la resurrección se revela como ya realizado el verdadero hombre que iba creciendo dentro de la situación terrena, el que Dios pretendió verdaderamente cuando lo introdujo en el proceso evolutivo. El hombre verdadero, en su radical potencia, es sólo el hombre escatológico. Mediante la resurrección se ha realizado exhaustivamente el poder-ser del hombre-ser; ha salido totalmente de su latencia y, por lo tanto, en él se ha revelado el designio de Dios sobre la naturaleza humana, que consiste en hacerla participar de su divinidad con toda la realidad que le es propia de cuerpo-espíritu-abierto-a la-totalidad. El «homo revelatus» participa de la ubicuidad cósmica de Di...

Oración Invocando la Ayuda de Dios

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Aparta oh Dios mi pecado. Perdona mis culpas. Aléjame de la tentación de mis pensamientos inicuos, de mis deseos impuros. Que tu Misericordia me cubra abundantemente. Que tu Misericordia venga sobre mi y, tu Espíritu Santo llene mi corazón y mi alma de tu bondad, de tu amor y tu compasión; para transformarme en una persona bondadosa, amorosa y colmada de tu compasión. Escucha oh Padre Santo, esta mi oración, que elevo a ti en esta noche, a través del único medio que existe entre tu y los hombres: tu Hijo amado Cristo Jesús. Amén.

Oración de la Esposa por los Amigos de su Esposo

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Señor, oro para que (el nombre del esposo) tenga buenos amigos piadosos con quien pueda compartir su corazón abiertamente. Que sean hombres sabios de confianza  que hablen de verdad  de su vida  y no sólo digan lo que él quiere oír (Proverbios 28:23). Dale el discernimiento para separarse de cualquiera que no sea una buena influencia (1 Corintios 5:13) Muéstrale la importancia de tener amistades de Dios y ayúdame a animarlo a que las mantenga. Danos parejas casadas creyentes con quienes nos podamos sentir cómodos compartiendo nuestras vidas. Oro por las relaciones fuertes y llenas de paz con cada uno de los miembros de su familia. Vecinos, amistades y compañeros de trabajo. Hoy oro en específico por su relación con (nombre de la persona). Inspira una comunicación abierta y una aceptación mutua entre los dos. Permite que, donde ha habido alejamiento, haya reconciliación. Obra la paz en lo que necesite ser arreglado. Or...

Oración del Esposo por la Liberación de su Esposa

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Señor, te ruego que liberes a (nombre de la esposa) de cualquier cosa que la tenga atada. Dale libertad de cualquier recuerdo del pasado que tenga el poder de controlarla o atraparla en sus garras. Ayúdala a perdonar a cualquier persona que la haya herido para que la falta de perdón no la mantenga cautiva. Dale libertad a (nombre de la esposa) de lo que le impida llegar a ser todo aquello para lo cual la creaste. Protégela de todos los planes del enemigo para que no pueda estorbar la liberación y la sanidad que deseas traer a su vida. Restaura todo lo que le robaron hasta que no le falte ninguna cosa buena. Sé que en tu presencia hay sanidad y salud. Ayúdala a vivir en tu presencia para que se sane por completo. Señor, sé que «aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas» (2 Corintios 10:3,4). En el nombre de Jesús...