Vosotros, que escuchasteis la llamada de viva voz que Cristo os dirigía



Vosotros, que escuchasteis la llamada de viva voz que Cristo os dirigía, abrid vuestro vivir y vuestra alma al mensaje de amor que él nos envía.
 
Vosotros, que invitados al banquete gustasteis el sabor del nuevo vino, llenad el vaso, del amor que ofrece, al sediento de Dios en su camino.
 
Vosotros, que tuvisteis tan gran suerte de verle dar a muertos nueva vida, no dejéis que el pecado y que la muerte nos priven de la vida recibida.
 
Vosotros, que lo visteis ya glorioso,
hecho Señor de gloria sempiterna,
haced que nuestro amor conozca el gozo de vivir junto a él la vida eterna. Amén.

Comentarios

Entradas populares