Santa Comunión Domingo 18 de Enero.


    La Santa Comunión 


Celebrante: 

Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre. Amén. 

Celebrante: 

Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos conocidos y ningún secreto encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones con la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente celebremos tu Santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.    

RITO DE PENITENCIAL: CONFESIÓN DE PECADO  

Celebrante:

Confesemos humildemente nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo. 

Puede guardarse un período de silencio.  

Ministro y Pueblo: 

Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer.

No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos.

Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén

Ministro y Pueblo: 

Dios omnipotente, nuestro Padre celestial, que por su gran misericordia ha prometido el perdón de los pecados de todos los que con sincero arrepentimiento y verdadera fe se convierten a él: Tenga misericordia de nosotros, nos perdone y nos libre de todos nuestros pecados, nos confirme y fortalezca en toda virtud y nos conduzca a la vida eterna; mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén

 Aquí se canta o dice: 

Señor, ten misericordia de nosotros.        

Cristo, ten misericordia de nosotros 

Señor, ten misericordia de nosotros

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo,  y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos,      te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,  te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.                

Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo,  ten piedad de nosotros;  tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra suplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque solo tú eres Santo, solo tú Señor, solo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

Oración Colecta

El Celebrante dice al pueblo: El Señor sea con ustedes. 

Pueblo:     Y con tu espíritu. 

Oremos: 

 Dios todopoderoso, cuyo Hijo, nuestro Salvador Jesucristo, es la luz del mundo: Concede que tu pueblo, iluminado por tu Palabra y tus Sacramentos, brille con el resplandor de la gloria de Cristo, para que sea conocido, adorado y obedecido hasta los confines de la tierra; por Jesucristo, nuestro Señor, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Ministerio de la Palabra

Oíd la Palabra de Dios todos los que verdaderamente se convierten a él. Venid a mí, todos los que estáis trabajados y agobiados, que yo os haré descansar.

 Mateo 11:28 


 MINISTERIO DE LA PALABRA

PRIMERA LECCIÓN (LECTURA)

 Lector: Lectura del libro de Isaías 49, 3-6

El Señor me dijo:

“Tú eres mi Servidor, Israel, por ti Yo me glorificaré”. Pero yo dije: “En vano me fatigué, para nada, inútilmente, he gastado mi fuerza”. Sin embargo, mi derecho está junto al Señor y mi retribución, junto a mi Dios. Y ahora, habla el Señor, el que me formó desde el vientre materno para que Yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a Él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza. Él dice: “Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; Yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra”.

Lector: Esta es la Palabra del Señor.

Congregación. Gracias a Dios.

LECCIÓN O CANTO DE UN SALMO

Salmo  39, 2. 4ab. 7-10

R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Esperé confiadamente en el Señor: Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R/.

Tú no quisiste víctima ni oblación; pero me diste un oído atento; no pediste holocaustos ni sacrificios, entonces dije: “Aquí estoy”. R/.

“En el libro de la Ley está escrito lo que tengo que hacer: yo amo, Dios mío, tu voluntad, y tu ley está en mi corazón”. R/.

Proclamé gozosamente tu justicia en la gran asamblea; no, no mantuve cerrados mis labios, Tú lo sabes, Señor. R/.

LECCIÓN DE LA EPÍSTOLA

 Lector: Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos  de Corinto 1, 1-3


Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, saludan a la Iglesia de Dios que reside en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos, junto con todos aquéllos que en cualquier parte invocan el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Señor de ellos y nuestro.

Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

LectorEsta es la Palabra del Señor.

Congregación. Gracias a Dios.

 Aquí se cantará un Himno.

LECCIÓN DEL EVANGELIO

El Evangelio

 El Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo segun san Juan 1, 29-34

Juan Bautista vio acercarse a Jesús y dijo: “Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A Él me refería, cuando dije: 

Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que Él fuera manifestado a Israel”.

Y Juan dio este testimonio: “He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquél sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre Él, ése es el que bautiza en el Espíritu Santo”.

Yo lo he visto y doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios”.


Celebrante: El Evangelio del Señor,

Congregación: Alabanza a ti, oh Cristo

 SERMON 

CREDO NICENO

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todas las cosas visibles e invisibles; Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios; Engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, Verdadero Dios de Verdadero Dios; Engendrado, no hecho; Consubstancial al Padre; Por quien todas las cosas fueron hechas; Quien por los hombres y por nuestra salvación descendió del cielo, y fue encarnado por el Espíritu Santo de la Virgen María, y fue hecho hombre; Y también por nosotros fue crucificado bajo Poncio Pilato; Padeció y fue sepultado, resucitó al tercer día, según las Escrituras: Ascendió a los cielos, y está sentado a la diestra del Padre: Y vendrá otra vez con gloria, a juzgar a los vivos y a los muertos; Cuyo reino no tendrá fin. Y creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, Procedente del Padre y del Hijo; Quien con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado; Quien habló por los profetas; Y creo en la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica: y reconozco un Bautismo para remisión de pecados: Y espero la Resurrección de los muertos: Y la Vida en los Siglos venideros. Amén.



EL CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de la Virgen María. Padeció bajo el poder de Poncio Pilato. Fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los cielos, y está sentado a la diestra de Dios Padre. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, y la vida eterna. Amén.


ORACION DE LOS FIELES (Formula V) 

Lector: Con todo el corazón y con toda la mente, oremos al Señor, diciendo: Escucha Señor nuestra oración.

 

1. Por tu bendición sobre todo trabajo humano y por el uso debido de las riquezas de la creación, para que el mundo sea librado de la pobreza, el hambre y el desastre.

R/ Escucha Señor nuestra oración

2. Por los pobres, los perseguidos, los enfermos y todos cuantos sufren; por los refugiados, los prisioneros y por todos los que están en peligro, para que hallen alivio y protección.

R/ Escucha Señor nuestra oración 

3. Por esta congregación [por los presentes y los ausentes], para que nos libres de dureza de corazón y manifestemos tu gloria en todo lo que hagamos.

R/ Escucha Señor nuestra oración

 4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos desean el mal; y por aquéllos a quienes hemos agraviado u ofendido.

R/ Escucha Señor nuestra oración

5. Por nosotros, por el perdón de nuestros pecados y por la gracia del Espíritu Santo para enmendar nuestras vidas.

R/ Escucha Señor nuestra oración

6. Por todos los que se han encomendado a nuestras oraciones; por nuestras familias, amigos y vecinos, para que, libres de ansiedad, vivan en gozo, paz y salud.

R/ Escucha Señor nuestra oración

 

Colecta Final para la Oración de los Fieles

 

Dios omnipotente, que conoces nuestras necesidades antes de que te imploremos: Ayúdanos a pedir solamente lo que esté de acuerdo con tu voluntad; y concédenos aquellas cosas buenas que no nos atrevemos a pedirte, o las que por nuestra ceguedad no sabemos pedirte; por amor de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS

 

1. Acepta, oh Señor, nuestra gratitud y alabanza por todo lo que has hecho por nosotros. Te damos gracias por el esplendor de la creación entera, por la belleza de este mundo, por el milagro de la vida y por el misterio del amor. 

2. Te damos gracias por la bendición de familiares y amigos, y por el tierno cuidado que en todo momento

nos rodea.


3. Te damos gracias porque nos das tareas que requieren nuestros mejores esfuerzos, y porque nos guías hacia logros que nos satisfacen y deleitan.

4. Te damos gracias también por las desilusiones y fracasos

que nos enseñan a reconocer que dependemos sólo de ti.

 

5. Sobre todo, te damos gracias por tu Hijo Jesucristo; por la verdad de su Palabra y el ejemplo de su vida; por su fiel obediencia, con la cual venció a la tentación; por su muerte, con la que venció a la muerte; y por su resurrección, en la que somos resucitados a la vida de tu reino.

6. Danos el don de tu Espíritu, para que conozcamos a tu Cristo y le manifestemos; y que, por medio de él, te demos gracias en todo tiempo, en todo lugar y en todas

las cosas. Amén.

 

SANTA COMUNION

OFERTORIO

Presentación del Pan I


Celebrante: Bendito seas, Señor, Dios nuestro, rey del universo, que sustentas al mundo entero con tu bondad, tu gracia y tu misericordia. Te damos gracias por este Pan que se convertirá en tu cuerpo para nuestra salvación.


Presentación del Vino I


Bendito seas tú Señor, que bendices nuestras vidas y a nuestras familias. Te presentamos con alegría las ofrendas y oblaciones de nuestra vida y de nuestro trabajo. Te damos gracias por este vino que se convertirá en tu sangre, bebida de salvación.

Celebrante: 

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos Señor estas ofrendas de pan y vino, Concede que, así como diariamente buscamos el pan que sostiene nuestros cuerpos, podamos también tener hambre por el alimento de vida y que los que compartimos este vino, que alegra nuestro corazón, podamos siempre compartir la nueva vida de la Vid verdadera, tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén

GRAN PLEGARIA EUCARÍSTICA


Celebrante: El Señor sea con vosotros.

Pueblo:        Y con tu espíritu.

Celebrante: Elevad vuestros corazones.

Pueblo:        Los elevamos al Señor.

Celebrante: Demos gracias a Dios nuestro Señor.

Pueblo:         Dárselas es digno y justo. 

 

El Celebrante continúa: 

En verdad, oh Padre, es justo glorificarte y darte gracias; porque sólo tú eres Dios, vivo y verdadero, morando en luz inaccesible desde siempre y para siempre.

Fuente de vida y toda bondad, hiciste todas las cosas y las colmaste de tu bendición; tú las creaste para que se regocijen en el esplendor de tu gloria.

EPIFANÍA, Mediante Jesucristo nuestro Señor que asumió nuestra carne mortal para revelar su gloria, para sacarnos de las tinieblas y llevarnos a su propia luz gloriosa.

Innumerables ángeles están delante de ti para servirte noche y día; y contemplando la gloria de tu presencia, te ofrecen alabanza sin cesar. Y con ellos, también nosotros, y por nuestra voz las demás criaturas bajo el cielo, te aclamamos y glorificamos tu Nombre, cantando

Celebrante y Pueblo:

Santo, santo, santo, Señor Dios de los Ejércitos:

Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.

Gloria a ti, oh Señor Altísimo.

El pueblo se arrodilla o permanece de pie. 

El Celebrante continúa: 

Padre Santo y bondadoso: En tu amor infinito nos hiciste para ti, y cuando caímos en pecado y quedamos esclavos del mal y de la muerte, tú, en tu misericordia, enviaste a Jesucristo, tu Hijo único y eterno, para compartir nuestra naturaleza humana, para vivir y morir como uno de nosotros, y así reconciliarnos contigo, el Dios y Padre de todos.

Extendió sus brazos sobre la cruz y se ofreció en obediencia a tu voluntad, un sacrificio perfecto por todo el mundo.

En la noche en que fue entregado al sufrimiento y a la muerte, nuestro Señor Jesucristo tomó pan; y dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, y dijo: "Tomad y comed, todos de él porque éste es mi Cuerpo que será entregado por todos vosotros. Haced esto en conmemoración mía." 

Después de la cena tomó el cáliz; y dándote gracias, se lo entregó, y dijo: "Beban todos de él. Esta es mi Sangre del nuevo Pacto, sangre derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Siempre que lo beban, háganlo como memorial mío".

Por tanto, oh Padre, según su mandato:

Celebrante y Pueblo: 

Recordamos su muerte. Proclamamos su Resurrección. Esperamos su venida en gloria

El Celebrante continúa: 

 Padre, en este sacrificio de alabanza y acción de gracias,

celebramos el memorial de nuestra redención. Recordando su muerte, resurrección y ascensión, te ofrecemos estos dones.


Te suplicamos, Dios bondadoso, que envíes tu Espíritu Santo 

sobre estos dones, para que sean el Sacramento del Cuerpo de Cristo y su Sangre del nuevo Pacto. 

Únenos a tu Hijo en su sacrificio, a fin de que, por medio de él, seamos aceptables, siendo santificados por el Espíritu Santo.

 En la plenitud de los tiempos, sujeta todas las cosas a tu Cristo y llévanos a la patria celestial donde, con [_______ y] todos tus santos, entremos en la herencia eterna de tus hijos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 El Celebrante continúa:

Recuerda, Señor, a tu Iglesia, una, santa, católica y Apostólica, redimida por la sangre de tu Cristo. Manifiesta su unidad, guarda su fe y presérvala en paz.

[Recuerda a (N.N. y) todos los que ministran en tu Iglesia.] [Recuerda a todo tu pueblo y a aquéllos que buscan tu Verdad.]

 Cuando esta plegaria eucarística se utiliza en la misa de difuntos puede decirse

[Recuerda a ______.]

 

[Recuerda a todos los que han muerto en la paz de Cristo Y a aquéllos cuya fe sólo tú conoces;

Llévalos al lugar de eterno gozo y luz.]

 

Y concede que alcancemos nuestra herencia con [la

Bendita Virgen María, con los patriarcas, profetas, apóstoles y mártires, (con _______) y] todos los santos que han encontrado favor contigo en tiempos pasados. Junto con ellos te alabamos y te damos gloria,

Por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.

Levantando el pan y el vino dice:

Por él, y con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo, tuyos son el honor y la gloria, Padre omnipotente, ahora y por siempre. Amen

ORACIÓN DEL PADRE NUESTRO

Celebrante:  Y ahora, conforme nuestro Salvador Cristo nos ha enseñado, nos atrevemos a decir:

Pueblo y Celebrante: 

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en los cielos. El pan nuestro de cada día, dánosle hoy. Y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos   a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación más líbranos de mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por siempre jamás. Amén. 

Abrazo de la paz

Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy": No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia; y concédenos la paz y la unidad de esa Ciudad celestial; donde con el Padre y el Espíritu Santo tú vives y reinas ahora y por siempre. Amén.

El Celebrante puede decir al pueblo: 

La paz del Señor sea siempre con ustedes.

Pueblo:     Y con tu espíritu. 

 

FRACCIÓN DEL PAN El Celebrante parte el Pan consagrado. Se guarda un período de silencio.    

 

CORDERO DE DIOS: Oh Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros. Oh Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros. Oh Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, danos tu paz. 

ORACION ANTES DE COMULGAR

¡Hazte presente! Hazte presente, oh Jesús, nuestro gran Sumo Sacerdote, así como te hiciste presente con tus discípulos, y muéstrate a nosotros en la fracción del Pan; tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y por siempre. Amén

Puede decirse la siguiente oración. El Pueblo puede unirse en la misma. 

Nosotros no nos atrevemos a venir a ésta tu Mesa, oh Señor misericordioso, confiados en nuestra rectitud, sino en tus muchas y grandes misericordias. No somos dignos ni aun de recoger las migajas debajo de tu Mesa. Más tú eres el mismo Señor, siempre misericordioso por naturaleza. Concédenos, por tanto, Señor, por tu clemencia, que de tal modo comamos la Carne de tu amado Hijo Jesucristo y bebamos su Sangre, que siempre vivamos en él, y él en nosotros. Amén.

De cara al pueblo, el Celebrante hace la siguiente Invitación: 

Los Dones de Dios para el Pueblo de Dios. 

Y puede añadir:

Tomadlos en memoria de que Cristo murió                   por vosotros, y alimentaos de él en vuestros corazones por fe, con acción de gracias. 

Los ministros reciben el Sacramento en ambas especies e inmediatamente después lo dan al pueblo. Se da a los comulgantes el pan y el Cáliz con estas palabras:

El cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, que fue dado por ti, preserve tu cuerpo y alma para la vida eterna. Toma y come éste en memoria de que Cristo murió por ti, y aliméntate de él en tu corazón por fe, con acción de gracias. 

La Sangre de nuestro Señor Jesucristo, que fue derramada por ti, preserve tu cuerpo y alma para la vida eterna. Bebe ésta en memoria de que la Sangre de Cristo fue derramada por ti, y sé agradecido. 

Durante la administración de la Comunión pueden cantarse himnos, salmos o antífonas

ORACION DESPUES DE COMULGAR

 

Eterno Dios, Padre celestial, en tu bondad nos has aceptado como miembros vivos de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; nos has nutrido con alimento espiritual en el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.

Envíanos ahora en paz al mundo; revístenos de fuerza y de valor para amarte y servirte con alegría y sencillez de corazón; por Cristo nuestro Señor. Amén 

BENDICION FINAL 

(INCLINACIÓN DE LA CABEZA)

Celebrante: El Señor sea con vosotros.

Pueblo:        Y con tu espíritu.

Celebrante: y la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobres ustdes y sus familias y los guarde para siempre.

Pueblo:    Amen

Celebrante: Salgamos en nombre de Cristo a dar testimonio de nuestra fe.

Pueblo:    Demos gracias a Dios. 

O éstas: Id en paz para amar y servir al Señor.

Pueblo:   Demos gracias a Dios.

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