Una Oración para la Noche. El Cántico de Simeón: su significado y uso en la Liturgia de la Iglesia Anglicana


El cántico de Simeón, conocido en latín como "Nunc Dimittis" (que significa "Ahora despides"), es una expresión de paz, realización y esperanza universal.

 Significado del Cántico de Simeón (Nunc Dimittis)

​El cántico se encuentra en el Evangelio de Lucas 2:29-32. Son las palabras que pronuncia el anciano Simeón cuando Jesús es presentado en el Templo (la fiesta de la Presentación del Señor, o la Candelaria).

El Deseo Cumplido: La frase clave es "Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme a tu palabra, en paz" (Nunc dimittis servum tuum, Domine, secundum verbum tuum in pace). Simeón era un hombre justo y piadoso a quien se le había prometido que no moriría antes de ver al Mesías. Al tener al niño Jesús en sus brazos, Simeón ve el cumplimiento de la promesa de Dios. Esto significa que puede morir en paz, pues ha visto la salvación.

La Luz para las Naciones: El cántico se extiende a una dimensión universal, pues Simeón dice que la salvación es: "Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel." Esto subraya la idea de que la salvación en Jesús no es solo para Israel, sino para todas las naciones del mundo.

​El Nunc Dimittis es un cántico de agradecimiento y aceptación del fin de la vida, al haber visto la promesa de Dios, la salvación, realizada en Jesús.

​Uso en la Liturgia de la Iglesia Anglicana

​La Iglesia Anglicana, al igual que muchas otras tradiciones cristianas, lo ha incorporado a su liturgia de las Horas Canónicas (el Oficio Divino) a través del Libro de Oración Común.

El Oficio Vespertino (Evening Prayer): Su uso más tradicional y destacado dentro del Anglicanismo es como uno de los cánticos fijos cantados o recitados en el servicio de la Oración Vespertina o Vísperas (Evensong).

​Se canta o se dice después de la segunda lectura de la Escritura (generalmente del Nuevo Testamento).

​Su colocación en el servicio del atardecer (al final del día) refuerza su significado como una oración de final: así como Simeón está listo para partir de este mundo en paz, el creyente está listo para el descanso de la noche, habiendo dado gracias a Dios por el día que termina y por la promesa de la vida eterna.

Musicalización: A lo largo de la historia de la música eclesiástica, muchos compositores famosos (como Purcell, Stanford, Walton, y Vaughan Williams) han creado hermosas y complejas ambientaciones musicales para el Magnificat (Cántico de María) y el Nunc Dimittis juntos (conocidos como los "Mag and Nunc"). Estos son elementos centrales en la rica tradición coral de la Iglesia Anglicana.

Nunc Dimittis

El cántico de Simeón

El oficiante y el pueblo dicen o cantan el cántico de Simeón con esta antífona, todos de pie.

Guíanos, oh Señor, mientras estamos despiertos, y guárdanos mientras dormimos; para que despiertos velemos con Cristo, y dormidos descansemos en paz.

Ahora, Señor, permite que tu siervo parta en paz, * conforme a tu palabra.

Porque han visto mis ojos tu salvación, *que has preparado en presencia de todos los pueblos;

Para ser luz para alumbrar a las naciones, *y ser la gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. *Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Guíanos, oh Señor, mientras estamos despiertos, y guárdanos mientras dormimos; para que despiertos velemos con Cristo, y dormidos descansemos en paz.

Oficiante: Bendigamos al Señor.

Congregación: Gracias a Dios.

El oficiante concluye con lo siguiente:

El Señor todopoderoso y misericordioso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga y nos guarde esta noche y siempre. Amén.

Comentarios

Entradas populares