Una oración para la tarde
oramos para que la luz del glorioso evangelio de Cristo disipe las tinieblas de la ignorancia y la incredulidad, brille en los corazones de todo tu pueblo y revele el conocimiento de tu gloria en el rostro de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Se dice el Padrenuestro
Creyendo en las promesas de Dios, como nos enseñó nuestro Salvador, así oramos.
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestros pecados, como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Porque tuyos son el reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

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